Un análisis publicado recientemente por Mola Crear sobre el marco legal de la publicidad sanitaria para 2026 apunta a una coordinación cada vez mayor entre la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y las consejerías de salud autonómicas para vigilar prácticas concretas: publicar fotos o vídeos de pacientes o residentes sin un consentimiento específico y por escrito, usar datos recogidos en el centro para enviar comunicaciones comerciales sin permiso expreso, o no ofrecer una forma clara de darse de baja de esas comunicaciones.
Para una residencia de ancianos, que además de datos personales maneja datos de salud —una categoría especialmente protegida por el RGPD y la LOPDGDD—, esto no es una noticia menor. El marketing digital del sector se apoya mucho en mostrar la vida real del centro: fotos de actividades, testimonios, vídeos del día a día. Todo eso sigue siendo posible, pero exige hacerlo con el papeleo correcto.
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Lo que ya exige la normativa general
Más allá de la publicidad, guías especializadas en protección de datos para el sector sociosanitario recuerdan que las residencias que tratan historiales, tratamientos o información de salud deben contar con un Delegado de Protección de Datos, ya sea interno o externo, y mantener protocolos claros sobre quién accede a esa información y con qué finalidad. El marketing forma parte de ese circuito en cuanto usa cualquier dato —una foto, un testimonio, un email— de un residente o familiar.
Tres prácticas que conviene revisar ya
- Consentimiento por escrito y específico antes de publicar cualquier foto o vídeo donde se reconozca a un residente, diferenciado del consentimiento asistencial general.
- Base legal clara para usar el email o teléfono de una familia en newsletters o campañas, distinta de los datos recogidos solo para gestionar el ingreso.
- Mecanismo simple de baja en cualquier comunicación comercial, visible y que funcione.
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Cumplir la norma también es marketing
Vale la pena verlo también desde el lado positivo: una familia que ve que un centro pide permiso antes de publicar una foto, o que puede darse de baja fácilmente de un boletín, interpreta eso como una señal de seriedad y respeto. En un sector donde la confianza es el principal argumento de venta, cumplir con la protección de datos no es solo una obligación legal: es, en sí mismo, un mensaje de marca.
Fuentes: Mola Crear, «Actualizaciones legales en publicidad sanitaria para 2026» · Grupo Atico34, «Ley de Protección de Datos sanitarios y médicos 2026» · Ayudaley Datos, «Residencias de la tercera edad. Normativa 2026». Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento de un abogado o DPO.
buena info!